Décadas después, cuando los humanos descubren el náufrago lunar, Sam Witwicky (Shia LaBeouf) y los Autobots se ven envueltos en una conspiración que amenaza con esclavizar a la humanidad. El giro maestrazo es que Sentinel Prime no es el sabio salvador que todos esperaban; él tiene un pacto secreto con Megatron para reconstruir Cybertron… aunque eso signifique destruir la Tierra. El título no es casual. El "lado oscuro de la luna" se refiere al hemisferio lunar que nunca vemos desde la Tierra, pero en la película funciona como una alegoría de los secretos que los gobiernos esconden. Michael Bay utiliza este concepto para justificar el tono más serio: aquí no hay chicles explosivos ni hormonas adolescentes (o al menos, menos que en la segunda parte).
Huntington-Whiteley, una supermodelo sin experiencia actoral previa, recibió críticas mixtas. Sin embargo, su personaje tiene un rol más activo en el clímax: es ella quien manipula psicológicamente a Megatron, sembrando la duda sobre el pacto con Sentinel. Aunque sus líneas son limitadas, su presencia física y su química con LaBeouf (en la vida real eran pareja durante el rodaje) aportan una dinámica diferente.
Sin embargo, el público respondió en taquilla: recaudó más de 1,123 millones de dólares, siendo la segunda película más taquillera de 2011 (solo detrás de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 ).
Además, su reflexión sobre el lado oculto de la política espacial y las traiciones entre aliados le da una capa de profundidad que falta en otras entregas. Si no la has visto, búscala en versión original con subtítulos para apreciar la voz de Nimoy. Y si la ves doblada, perdona al nuevo actor de Sam; él no tuvo la culpa.
En 1961, una nave de los Autobots llamada El Arca se estrelló en el lado oculto de la Luna. A bordo viajaba Sentinel Prime (el predecesor de Optimus), quien portaba un dispositivo clave: los Pilares de la Energía, capaces de crear un puente espacial o "Space Bridge".
Transformers 3- El Lado Oscuro De La Luna [TESTED]
Décadas después, cuando los humanos descubren el náufrago lunar, Sam Witwicky (Shia LaBeouf) y los Autobots se ven envueltos en una conspiración que amenaza con esclavizar a la humanidad. El giro maestrazo es que Sentinel Prime no es el sabio salvador que todos esperaban; él tiene un pacto secreto con Megatron para reconstruir Cybertron… aunque eso signifique destruir la Tierra. El título no es casual. El "lado oscuro de la luna" se refiere al hemisferio lunar que nunca vemos desde la Tierra, pero en la película funciona como una alegoría de los secretos que los gobiernos esconden. Michael Bay utiliza este concepto para justificar el tono más serio: aquí no hay chicles explosivos ni hormonas adolescentes (o al menos, menos que en la segunda parte).
Huntington-Whiteley, una supermodelo sin experiencia actoral previa, recibió críticas mixtas. Sin embargo, su personaje tiene un rol más activo en el clímax: es ella quien manipula psicológicamente a Megatron, sembrando la duda sobre el pacto con Sentinel. Aunque sus líneas son limitadas, su presencia física y su química con LaBeouf (en la vida real eran pareja durante el rodaje) aportan una dinámica diferente. Transformers 3- El Lado Oscuro De La Luna
Sin embargo, el público respondió en taquilla: recaudó más de 1,123 millones de dólares, siendo la segunda película más taquillera de 2011 (solo detrás de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 ). Décadas después, cuando los humanos descubren el náufrago
Además, su reflexión sobre el lado oculto de la política espacial y las traiciones entre aliados le da una capa de profundidad que falta en otras entregas. Si no la has visto, búscala en versión original con subtítulos para apreciar la voz de Nimoy. Y si la ves doblada, perdona al nuevo actor de Sam; él no tuvo la culpa. El "lado oscuro de la luna" se refiere
En 1961, una nave de los Autobots llamada El Arca se estrelló en el lado oculto de la Luna. A bordo viajaba Sentinel Prime (el predecesor de Optimus), quien portaba un dispositivo clave: los Pilares de la Energía, capaces de crear un puente espacial o "Space Bridge".